CALPULLI AZCATL-TEZOZOMOC
GRUPO DE DANZA Y CULTURA NAHUATL
MALACACHCOATL TENCHICAHUAC TLAMACHTILIA
CONOCIMIENTO MEXICA DEL CIRCULO DE PODER


DANZA MEXICA
XITONTIQUIZA - DANZA COSMICA

La danza era parte integral de la enseñanza a los niños y jóvenes. En el Telpochcalli y en el Calmecac como soporte fundamental en la formación militar, política, sacerdotal y científica, la danza cósmica tendía a crear una conciencia superior en el hombre, haciéndole participe del movimiento del cosmos en armonía y equilibrio.

 La danza que se conserva en las hermandades, no solo representa la herencia de aquella enseñanza, es más que nada la más importante forma de resistencia cultural de un pueblo, junto con la herbolaria medicinal.
 A todas luces esta tradición oral permitió la conservación del ritual de la danza cósmico – guerrero de uso ceremonial como parte de la preparación básica del ser humano.

De alguna manera, la vieja tradición de las ceremonias anuales en ocasión de los solsticios, equinoccios, fiestas de Huitzilopochtli, Toxcatl, Tonantzin, Quetzalcoatl, Tonatiuh, etc., donde la danza tenia un papel fundamental influyó para la adaptación a las nuevas circunstancias con la salvedad de que la consigna inicial conservada en la tradición oral, por medio del lenguaje cultura y con las armas musicales.

 La tradición oral conserva la consigna de Cuauhtemoctzin y la danza se circunscribe a conservar la esencia original de los pasos que en ella ofrecen a los cuatro rumbos para luego reproducir los movimientos del Cosmos.

En movimientos corporales combinados entre vigorosos y pausados con nombre como la danza a Tonatiuh, Iztacuauhtli, etc. pero todos conservando la esencia filosófica del Ometeotl suprema dualidad energética del universo que significa la fusión armónica y dialéctica de la polaridad hombre – mujer, día – noche, positivo – negativo, etc., girando así alrededor de una hermandad de danza en acción un centro alterno de energía centrípeta y centrifuga que permite al danzante resistir un ritmo continuo variable de entre 7 – 9 horas y en algunos casos en las comunidades o pueblos hasta tres días seguidos con espacios reducidos para beber agua y reponer la perdida de la misma.

 La danza es también una forma de meditación para quien la practica y una fuente de energía bio-cósmica.

 El sentido con que se ejecutaban las mitotiameh o xitontiquimeh (danzas), era de integración cósmica y de evaluación física, mental y espiritual. Esta formidable práctica también tiene un sentido místico mágico. Regularmente se ejecutaban en días o noches especificas conforme a los calendarios en boga: Tonalamatl y Xiuhpohualli. Las danzas mexica eran de carácter:

a)    guerrero
b)
    ceremonial
c)
     cósmico
d)
    acrobático
e)
    fálico
f)
      mixto (hombre y mujer)
g)
    sociales

 Las Xitontiquimeh son un lenguaje netamente mímico combinado con la músico-terapia que emana de los armónicos naturales (caracol, Teponaztli, ayotl, huehuetl, ocarina, ayacaxtli, etc.).

 También contaban con cánticos en coro que expresaban la gran filosofía común era mexicatl: “es entre todos como sabremos todo”. Este conocimiento era impartido en una institución educativa llamada cuicacalli (casa del canto). Las Xitontiquimeh (danzas) se interconectaban con las siguientes disciplinas:

  1. Astronomía
  2. Música
  3. Guerra
  4. Teatro terapéutico
  5. Arte plumario
  6. Matemática celeste
  7. Herbolaria
  8. Indumentaria o vestuario

Todo esto se practico y era la norma del desarrollo social. Los informes de la tradición oral, que se conserva en la antigua Malacateticpac (Milpa Alta, D.F.), nos dicen que las danzas mayores, llamadas macehualiztli, que significa “merecimiento”, eran interpretadas en tres o más círculos, según el número de integrantes. La tradición oral refiere que se juntaban de tres a cuatro mil personas a danzar.

A distancia pero concéntrica mente a éstos, se formaban otros círculos mayores, los círculos menores se movían con lentitud y por tanto ese era el lugar de los “señores” y el Huehuetlahtocan (consejo de ancianos); los que ocupaban las extremidades se movían mucho mas aprisa para no perder el alineamiento de los rayos formados por los integrantes de los círculos en cuyo centro se colocaban los músicos.

 En las danzas interpretadas en líneas formadas por hombres y mujeres (danzas mixtas), se tomaban de las manos e iban “culebreando” (ondulando), o bien dos delanteros que eran los mejores danzantes o los hombres mas valientes en la guerra.

 En cuanto al tema, había danzas en las que se representaban sucesos históricos, religiosos y guerreros.
 Otras trataban de sus actividades económicas, tales como la cacería y la agricultura o de las que formaban parte de la celebración de alguna etapa del ciclo de la vida sobre todo de los matrimonios.

 Con la intromisión y arribo del invasor de todos conocidos, se impuso arbitrariamente absoluto control en la población nativa y se prohibió practicar todos los rituales y ceremoniales al sol, a la vida, a la naturaleza, a la alegría, etc.

La práctica de danzar no desapareció del todo, la costumbre prevaleció porque convenía al clero político para sus propios fines, por lo que toleraron las practicas pero siempre y cuando fueran a convivencia del culto católico.

Y como sobre los Teocalli (mal llamados templos o pirámides) se obligo bárbaramente a construir iglesias – verdaderos centros de fanatización, enajenación y transculturización – a los antiguos les quedó la costumbre de asistir a dichos lugares, estableciéndose el vergonzoso “sincretismo religioso”. Algunos guardaban en secreto la plática de Cuauhtemoctzin, de la noche del lunes 12 de agosto de 1521 y no practicaban la falsa idolatría católica.

 Actualmente varios grupos mexica de danzantes intensifican la tarea de la elevación cultural de las danzas prehispánicas, sabemos que el poderoso rayo de Huitzilopochtli Xiuhcoatl fue penetrado en lo mas profundo del subconsciente dormitado de jóvenes y entusiastas mexicanos que pudimos reactivar la memoria genética y así retomar la ruta señalada en la platica de Cuauhtemoctzin, la noche del lunes 12 de agosto de 1521, con los señores principales de la gran Anahuac.

 La danza que hoy se conserva en la antigua Malacateticpac (hoy delegación Milpa Alta del D.F.) no solo representa la herencia de aquella enseñanza, es más que nada la más importante forma de resistencia cultural de un pueblo.

 Junto con la medicina tradicional, la danza cósmica tiende a crear una conciencia superior en el hombre, haciéndole participe del movimiento del cosmos en armonía y equilibrio.

 La tradición cultural gesta un movimiento en infinidad de grupos; a todas luces este hecho permite la recuperación del ritual original en la danza cósmico – guerrera de uso ceremonial (como parte de la preparación básica del individuo), así como el uso original de los trajes de plumas y telas relucientes.

 Los movimientos corporales combinados entre vigorosos y pausados con nombres como la danza del sol (Tonatiuh), el Motzontecomaitotia, el Netecuitotilo, el Macehualiztli, netotiliztli, cuecuechcuicatl y la danza a Xilonen.

Todos conservando la esencia filosófica del Ometetl: Suprema “dualidad energética” del universo que significa la fusión armónica y dialéctica de la polaridad hombre-mujer, día-noche, positivo-negativo, etc. grande esta alrededor de un grupo de danza en acción, un centro alterno de energía centrípeta y centrifuga que permite al danzante resistir un ritmo continuo, variable de entre 5 a 8 horas y en algunos casos, en las comunidades, hasta tres días seguidos con espacios reducidos para beber agua y reponer la perdida de la misma.

 En la medida que el devenir histórico cultural del pueblo mexicano se encamina al reencuentro con sus jóvenes guerreros y centros de enseñanza, se trabaja para la reimplantación de los viejos conocimientos y valores como: geometría cósmica, matemática celeste, herbolaria y flor y canto.

 Perder conciencia es perder inteligencia; perder inteligencia es perder el control sobre su producto final, el cuerpo humano. Por ende, la lección más útil que nos brinda la danza curativa es: si quieres cambiar tu cuerpo, cambia primero tu conciencia. Danza, danza, danza itotiani.

 Mi más sincero agradecimiento a mi maestro de Danza prehispánica Emiliano Atlahutenco.
Atenanco, marzo de 1948.
Sexta hora cósmica
Artemio Solís Guzmán.
Calpulli Nahui Ollin
Malacachcoatl Tenchicahuac Tlamachtilia


Un rostro propio y un corazón firme
D. R. Calpulli Azcatl-Tezozomoc, 2004
Estación de trabajo Versión 11.01.26